En una anterior entrada ya hablamos de esta maravilla, minuto 8.25. Según la OMM, el “polvo de diamante” o el “diamond dust” en su versión inglesa, está catalogado como un meteoro, del subtipo hidrometeoro o meteoro acuoso, y a la vez, derivado de esta clasificación, como un tipo de “precipitación”, conocida también como la “precipitación de los cielos claros“.
Fuente: Ruth and Dave
Fuente: Feuillu
Fuente: august allen
Los cristales de hielo de esta precipitación, que es lo que son el diamond dust son frecuentes en los congeladores del planeta, o sea, en el ártico y en el antártico, si bien pueden darse en otras localizaciones del planeta siempre que las temperaturas sean suficientemente bajas. Es bueno recordar, sin embargo, que las minúsculas gotas de humedad pueden permanecer en estado líquido, y no hielo, hasta bien entrados muchos grados debajo de los 0ºC, lo que se conoce como agua sobreenfriada. Como se observa arriba, en las fotos, el diamont dust es precursor de toda una fenomenologia derivada del mismo por la cual existe cierta pasión en los paises nórdicos de Europa, sobretodo escandinavos. Són los halos y toda su familia.
Diamond dust en Japón:
































































































